CROATAS USTACHAS DESTRUYEN A BOLIVIA

Modificado el 2009/07/10 15:00 por Administrator — Categorizada como: Artículos, II Guerra Mundial - Movimiento Ustasha y Clerofascismo, Ustashas en Sudamerica

CROATAS DESTRUYEN A BOLIVIA OPINION ¿Quiénes son los croatas?

Fortunato Esquivel

En Bolivia vivimos días de inestabilidad y peligro de escisión de una región donde surgió con violencia una clase opulenta, insensible y racista, cuyos principales propósitos parecen estar dirigidos a provocar el desprestigio del actual gobierno hasta derivar en su pérdida real de autoridad y presuntamente su caída. Todo se aceleró tras la presentación de credenciales del nuevo embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, el 13 de octubre de 2006. Poco antes, se había desempeñado como jefe de misión en las negociaciones para desintegrar Yugoslavia e imponer el “Acuerdo de Rambouillet”, que dio lugar a la ocupación de Kosovo (provincia de Serbia).

Ese “acuerdo” obligó a Yugoslavia renunciar a la soberanía sobre su propio país y concretamente sobre Kosovo a la que se impuso una legislación autónoma y regionalizada que culminó con la declaración de su “independencia”.

8.4.2008.

El “Acuerdo de Rambouillet”, tiene un parecido muy cercano con los Estatutos Autonómicos que el Comité Pro Santa Cruz, pretende imponer por la fuerza a través de un ilegal referéndum convocado para el próximo 4 de mayo. Debemos sospechar que el embajador descuartizador de países, les trajo una copia, para adaptarlo a la realidad cruceña.

Estados Unidos, fracasó en la imposición de sus planes hegemónicos a través del ALCA y el TLC, por lo que decidió proceder a dividir a los latinoamericanos que intentan integrarse, primero en el Grupo Andino (GA), luego en la Comunidad Andina de Naciones (CAN), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y finalmente la Alternativa Bolivariana (ALBA).

La nueva estrategia parecer ser dividir a los latinoamericanos, descuartizando sus países para imponer sus tratados de libre comercio (TLC) y tenerlos bajo su dominio con más facilidad. La experiencia para ello acaba de lograrla con la desintegración de la exUnión Soviética, Yugoslavia, Irak y la amenaza de invadir Irán.

La “balcanización” de Bolivia, parece haber comenzado con el directo asesoramiento del embajador especializado en pedacear países, estrechamente colaborado por la logia de croatas de ideología claramente nazi que lograron convencer a una pequeña casta de ricachones terratenientes, dirigentes cívicos y prefectos que decidieron servir de alcahuetes del plan.

LA LOGIA CROATA

Siempre nos hemos preguntado quiénes son éstos extranjeros que desde su llegada no cambiaron ni sus nombres ni se mezclaron con los bolivianos y por el contrario mantienen su “raza”, casándose sólo entre croatas, serbios y otros de su procedencia.

Algo de historia. El 10 de abril de 1941, los nazis ingresaron a Zagreb (capital de Croacia), siendo recibidos con flores. El comandante de la 140 división blindada alemana, anunció poco después la formación del Estado Independiente de Croacia y nombró a Ante Pavelic, Führer del nuevo Estado. Al margen de Croacia, recibió Bosnia, Herzegovina, áreas serbias de Eslovenia, Srem y Dalmacia.

Pavelic era el jefe de un movimiento político fascista y terrorista llamado la Ustacha, que de inmediato se convirtieron en paramilitares, asaltantes y asesinos al mando de los alemanes. Al asumir el Estado inventado por los nazis, Pavelic declaró: “Es deber del movimiento Ustacha, asegurar que el Estado Independiente de Croacia sea gobernado siempre y en todas partes solo por croatas, para que ellos sean los únicos amos de todos los bienes reales y espirituales de su país. En Croacia, no puede haber ningún arreglo entre el pueblo croata y otros que no sean croatas puros; la Ustacha debe extinguir toda huella de esos pueblos”.

Durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial y cuando Hitler y el nazismo se derrumbaban, los líderes de la Ustacha, huyeron hacia Austria, llevándose el contenido entero del banco y la hacienda croatas. Durante sus años como Führer, Pavelic había asaltado todas las propiedades privadas del territorio puesto bajo su mando. Se llevó todos los depósitos bancarios, certificados de acciones y todo cuanto tuviera valor. Se calcula que acumularon una suma superior a 200 millones de dólares de la época.

Los informes, señalan que entre otros, envió 12 cajas de oro y joyas a Austria. 1.338 kilos de oro y 25 toneladas de monedas de plata, se depositaron en el Banco Nacional Suizo. En 1946, Pavelic trasladó su botín a Italia en un tren militar escoltado por croatas vestidos con uniformes del ejército británico. Regresaba así al país de Mussolini, su protector durante la guerra. Otro de sus defensores, el Vaticano, le ofreció hospitalidad junto a sus carniceros hasta julio de 1947. Para ello, la “Santa Sede” proporcionó casas de seguridad a miles de criminales de guerra Ustachas.

El centro de esta actividad fue el Colegio Pontificio Croata San Girolamo, situado en el centro de Roma y la figura clave Monseñor Krunislav Draganovic, encargado de asegurar la sobrevivencia de la Ustacha. Estados Unidos, estaba interesado en capturar a los principales cerebros nazis y a los especialistas en terrorismo y tortura para ponerlos a su servicio.

Draganovic negoció con los estadounidenses una cuota fija de criminales de guerra para esconderlos en Sudamérica y ponerlos, más tarde, al servicio de los norteamericanos. Nació de esa manera la Rat Line (“Vía de la Ratas”). Por este callejón llegaron a nuestros países los principales masacradores de Europa, gran cantidad de oro nazi, bienes robados y saqueados en Croacia, todo con la protección del Vaticano, el Papa Pío XII y su secretario Cardenal Montini, que más tarde sería el Papa Paulo VI.. Ese interés no era gratuito, gran parte o la totalidad de los más de 200 millones de dólares saqueados, fueron aparentemente depositados en el banco del Vaticano.

Entre los que llegaron por las alcantarillas de la “Vía de las Ratas”, estuvieron Klaus Barbie, Ante Pavelic, Adolf Eichmann, Henrich Muller, Franz Stangl y otros que en total superaron las 30.000 personas, muchas de ellas asentadas en Argentina, Paraguay, Chile y las selvas bolivianas, casi todos cambiaron sus nombres, como Klaus Barbie que utilizaba el de Klaus Altman.

Barbie se puso al servicio de la CIA, torturó y fue responsable de la muerte de por lo menos tres mil revolucionarios bolivianos durante los regímenes militares. Amasó gran fortuna con negocios sucios. Llegó a ser general “ad honorem” del ejército, organizó el grupo paramilitar “Los Angeles de la Muerte”, cuyos sobrevivientes ahora entrenan a las brigadas cívicas juveniles. El momento para utilizar a esta escoria parece haber llegado para los fascistas separatistas.

LOS USTACHAS EN BOLIVIA

Estos fanáticos racistas que desprecian a los que no son miembros de la “raza blanca”, se instalaron en las selvas bolivianas, sobre todo en la pequeña ciudad de Santa Cruz que estaba al borde de la civilización poco después de la Segunda Guerra Mundial.

Los Ustachas, llegaron a ocultarse de la justicia europea, con muchas ganas de trabajar y sobre todo con mucho dinero para engrasar las ruedas de su progreso. Pese a sus esfuerzos, no lograban mucho éxito, hasta que les llegó la hora y la oportunidad con el golpe militar de 1971 que encumbró en el poder a Hugo Banzer, un coronel de ascendencia alemana. Su ideología ultraderechista, ofreció suficiente aliciente y garantía para que los croatas y alemanes nazis, hicieran llover sobre Santa Cruz, inversiones de dineros que tenían ocultos en algún lugar.

Durante casi veinte años, surgió una burguesía que invirtió en la agropecuaria, pero también en la fabricación de cocaína, convirtiendo a Bolivia en uno de los principales productores mundiales. Santa Cruz, salió del atraso en base a capitales, conocimientos técnicos y experiencia administrativa de croatas y alemanes que aprovecharon la mano de obra barata de migrantes del occidente del país.

Otros departamentos que acogieron a nazis, fueron testigos de iguales éxitos económicos, lo que contribuyó a asentar las ideas “nacionalsocialistas” es decir nazis, en amplias capas pudientes de la población. Estos Ustachas nazis cerraron filas y prefirieron mantenerse alejados de la población local. La prueba es que casi todos, se casan entre familias de su procedencia y de esa forma mantienen “su raza” y sus apellidos.

Para ser equilibrados, es preciso diferenciar a las colonias que llegaron antes de la Segunda Guerra Mundial, de las fascistas que lo hicieron después. Existen en Bolivia, yugoslavos que aglutinan a serbios, croatas, bosnios, albanos y macedonios que no son fascistas.

En cambio, los croatas nacidos en Bolivia jugaron un importante papel en la desintegración yugoslava, pues lograron desviar partidas de armas destinadas al Ejército de Bolivia, hacia Croacia. El consulado boliviano en Hamburgo, que entonces estaba a cargo de un familiar de Jaime Paz, ayudó en el operativo. Esa puede ser otra prueba de que la Ustacha croata sigue operando en nuestro país.

LA DESINTEGRACION DE BOLIVIA

Los croatas bolivianos, se han convertido en los más activos en el plan para desintegrar al Estado. Grupos de secesionistas se han conformado con la ayuda del “gran titiritero” que llegó directamente de Kosovo para oficiar como embajador del imperio y manejarlos a placer.

El grupo denominado “Nación Camba”, conformado por croatas, alemanes, libaneses y algunos que aún sienten la presunta raza pura española en sus genes, han tomado el símbolo de la Media Luna, en alusión a la Media Luna croata que en 1482, fue el último bastión europeo contra el avasallamiento del Imperio Otomano.

Estos desequilibrados, lograron convencer a los dirigentes cívicos de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y sus prefectos a luchar, no contra los Otomanos, sino contra los Kollas, a quienes identifican como enemigos del progreso y para ello levantaron el justificativo de la autonomía con o sin Bolivia. Lo que claramente, apunta al separatismo, tal como se logró en Kosovo con el “Acuerdo de Rambouillet”.

¿Y quiénes son los croatas descendientes de los Ustachas?, es mejor reconocerlos por sus apellidos: Marinkovic, Radic, Kuljis, Kukoc, Klinsky, Music, Tadic, Akalinovic, Matkovic, Petricevic, Martinic, Sitic, Maticevic y otros.

LA AYUDA DE FALCOFF

El imperio norteamericano, está metido en el plan para descuartizar Bolivia, ni duda cabe y su principal operador es el “Titiritero” Philip Goldberg, quien aparentemente aplica las intrigas del asesor de George Bush, Marc Falcoff.

En junio de 2004, Falcoff escribió el artículo titulado “¿Los últimos días de Bolivia?, publicado por una revista de la CIA. Pronosticaba que Bolivia se dividiría por sus diferencias raciales en un país cocalero andino habitado por indígenas y otro productor de hidrocarburos, llanero por gente de ascendencia europea.

Según Falcoff, una vez creada la República de Santa Cruz, Chile será el primero en reconocer a la nueva nación. Argentina, Brasil y otros países no tendrán más remedio que hacer lo mismo.

Aparentemente, el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, un militar entrenado en la Escuela de las Américas, fue el primero en reconocer a la nueva nación el 14 de diciembre de 2006 durante un cabildo, cuando dijo: “Adelante Santa Cruz con su independencia”. Reyes Villa, no disimula sus pretensiones de agregar Cochabamba a la “Media Luna”.

EL FUTURO INMEDIATO

Los autonomistas cuya verdadera intención es llegar a la independencia, han puesto toda clase de impedimentos a los llamamientos del actual gobierno a dialogar sobre el contenido de la Nueva Constitución Política del Estado y los Estatutos Autonómicos.

Entretanto, sus grupos armados están sumando fuerzas con la ayuda no disimulada del imperio cuyo embajador no deja de conspirar, tal como fue denunciado públicamente por el Presidente Evo Morales.

No hay duda que existe un monumental complot subversivo para balcanizar Bolivia. Ante ello es preciso que obreros, campesinos, indígenas, clases medias e intelectuales unan sus fuerzas para impedir que la república se vea reducida a un conjunto de estadillos miserables, con el pretexto de autonomías.

Fuentes:

La “Profecia” separatista de Marc Falcoff (Wilson García Mérida)

Kosovo y Bolivia, objetivos de una guerra mundial (ABI- Pablo Villegas)

El Poder y la Gloria (David Yallop)

original AQUÍ