El tribunal acepta el acuerdo entre Babić y la fiscalía

Modificado el 2008/02/14 23:15 por Administrator — Categorizada como: Artículos, Teatro del tribunal de la Haya

El tribunal acepta el acuerdo entre Babić y la fiscalía.

El antiguo primer ministro y presidente de la República de Krajina Milan Babić ha decidido reconocer los hechos que le imputa la acusación para conseguir así una condena “a medida”. Un método más propio de un mercado que de un tribunal, desconocido en las justicias occidentales, parece ser una forma bastante oportuna de resolver los problemas de tiempo, dinero y sobre todo de pruebas que tiene La Haya. Los términos de acuerdo indudablemente pretenden introducir otra categoría desconocida en la justicia, la culpabilidad colectiva. Así, según Babić, las afirmaciones de la fiscalía que acusan Ejército Popular Yugoslavo, al Ministerio del Interior y a los servicios de inteligencia de Serbia, al Partido Democrático Serbio (serbios de Croacia) y a la policía local han sido responsables de los crímenes cometidos contra los no-serbios. En la cima de este “eje del mal” según Babic, ha estado Slobodan Milošević que supervisaba el trabajo de Milan Martić, antiguo presidente de la República de Krajina, actualmente también recluido en La Haya.

Leyendo una declaración carente de cualquier criterio tanto lingüístico como jurídico y evidentemente redactada por alguno de los “think tanks” locales, Babić ha pretendido inculpar a todos para salvarse a sí mismo. Un antecedente parecido es Biljana Plavšić, antigua Primera Ministra de la República Serbia de Bosnia. Después de reconocer los hechos que se le imputaban ha sido condenada a varios años de cárcel que curiosamente, no va a cumplir. Aunque la parte de “acuerdo” entre La Haya y Babić prevé una condena de hasta 11 años, es de esperar que Babić pase en la cárcel mucho menos tiempo. Los primeros en felicitarse han sido el presidente de Croacia Mesić y su primer ministro Sanador que han dicho que ahora tienen “una prueba más contra aquellos que quieren reinventar la historia reciente”. No han mencionado la expulsión masiva de casi medio millón de serbios de Croacia que más de ocho años después de producirse, sigue siendo tratada como un “mal menor” y continuamente silenciada por los medios. Por esas mismas fechas, el ex secretario general de la OTAN, Javier Solana, clausurando la conferencia internacional “Prevenir el Genocidio” en Estocolmo ha vuelto a justificar los bombardeos contra Yugoslavia porque “a veces, cuando algo no se puede conseguir con palabras, hay que utilizar la fuerza”. En este contexto, las declaraciones de Babić cobran mucha más trascendencia.

Esperando que sea la historia la que juzgue definitivamente a todos nosotros e insistiendo en la transparencia imprescindible para solucionar de una vez por todas el rompecabezas balcánico, Semanario Serbio trasmite la traducción íntegra de la declaración de Babić en La Haya:

“ Me presento delante de este Tribunal con el profundo sentimiento de vergüenza y arrepentimiento. Participé en el peor de los acosos contra los seres humanos solamente porque eran croatas y no serbios. La gente inocente ha sido perseguida, la gente inocente ha sido forzosamente expulsada de sus casas y la gente inocente ha sido asesinada. Incluso después de enterarme de lo ocurrido, me callaba. Y aun peor, seguí en mi cargo y soy responsable de los actos inhumanos que afectaron a personas inocentes. Todo esto me ha causado un dolor con que tengo que vivir el resto de mi vida. Estos crímenes y mi participación en ellos jamás podrán ser justificados. Me quedo sin palabra cuando tengo que expresar la profundidad de mi arrepentimiento por aquello que hice y por las consecuencias de mi pecado sobre los demás. Únicamente puedo esperar que, diciendo la verdad, reconociendo la culpabilidad y manifestando mi arrepentimiento, puedo servir de ejemplo a aquellos que equivocadamente creen que estos actos inhumanos pueden llegar a ser justificados. Solo la verdad puede brindar la oportunidad al pueblo serbio a deshacerse de la vergüenza colectiva. Solo reconociendo la culpa yo puedo asumir la responsabilidad por todo lo que hice equivocadamente. Espero que mi arrepentimiento puede aliviar al menos un poco el dolor de aquellos que sufrieron tanto. He comprendido que las enemistades y las divisiones nunca conducen a una vida mejor. He comprendido que nuestra pertenencia a la especie humana está por encima de cualquier diferencia que podamos tener. He comprendido que únicamente por medio de entendimiento y reconciliación mutua podemos conseguir la oportunidad a vivir en paz y garantizar así un futuro mejor para nuestros hijos y para las generaciones venideras. He rezado para que Dios me ayude a arrepentirme y le agradezco por la oportunidad que me ha brindado para manifestar mi arrepentimiento. Suplico a mis hermanos croatas que perdonen a sus hermanos serbios. Suplico a mi pueblo serbio a que olvide el pasado y que se ocupe del futuro donde el bien, la compasión y la justicia aliviarían de alguna manera las consecuencias del mal que yo mismo hice. Y finalmente, me pongo a plena disposición de este Tribunal y de la justicia internacional".



fuente: Semanario serbio num. 15 de 2.2.2004.